Dar es más importante que recibir

Dar es más importante que recibir. Ésta es una frase bastante popularizada, y muchas veces mal entendida, o al menos desde mi punto de vista. Quisiera compartirles el significado que despues de mucho tiempo de lectura, estudio y deducciones, he logrado forjar.

Antes pensaba que dar significaba donar, darle plata a alguien por ejemplo, obviamente muy errado en mi pensamiento, pero bueno, así pensaba. De eso se trata, de percatarse de los pensamientos que no son correctos y reemplazarlos por los correctos, positivos y que nos llenen de amor, abundancia y prosperidad.

Ahora he logrado ver que lo que damos a los demás nos lo estamos dando a nosotros mismos. De modo que si más damos, más recibiremos.

Un ejemplo: si en algún acto ofrecemos nuestro amor, como por ejemplo ayudar a alguien, en realidad ese acto es para nosotros, con lo que consecuentemente nos estamos ayudando a nosotros mismos.

Porque lo que le hacemos a los demás, lo estamos haciendo para nosotros.

Esto es muchas veces percibido en el hermoso sentimiento que alcanzamos al ayudar a una persona, ese acto de amor, inunda los corazones y las mentes de las personas que paricipan en este hecho. Eso me ha pasado y supongo que a muchos de ustedes también.

De la misma manera en un acto de desprecio o maldad, nosotros creemos que ese mal, se lo estamos haciendo a la otra persona, y momentáneamente nos sentimos bien por haberlo hecho, porque puede haberse debido a un acto de venganza, ahí es donde actúa nuestro ego que nos aleja de la fuente universal de amor.

Pero a la larga, nos damos cuenta que ese acto no sirvió de nada, más allá de que pueda haber sido placentero en ese momento, y nos arrepentimos de haberlo hecho, y posiblemente si pudiéramos volver el tiempo, no lo haríamos.

Es en este preciso momento en que estamos percibiendo que lo que le hicimos a esa persona, en realidad nos lo hicimos a nosotros mismos, más allá de que nos haya tomado años darnos cuenta.

Expongo ambos casos para que se pueda ver que independientemente de lo que hagamos, lo percibimos igualmente o en mayor medida en nosotros mismos.

De modo que si das odio, más odio recibirás, si das amor, más amor recibirás.

Con todo esto quiero llegar a la aplicación de La Ciencia de Hacerse Rico desde este aspecto. Es decir, si nuestro verdadero objetivo, genuino y verdadero es agregar más valor a otras personas, como Wallace dice que hagamos, más valor recibirémos, porque si damos más valor a alguien, más valor nos estamos dando a nosotros mismos.

Concluyendo, si vas a concretar un negocio, de cualquier índole y de cualquier nivel de capital que sea la transacción, hay que estar seguro que agregará más valor y más vida a la persona que lo reciba, porque eso es lo que nos estamos haciendo a nosotros mismos.

No sólo es vender por vender para hacer un poco más de dinero hoy, porque ese pensamiento forma parte del competitivo, el pensamiento creativo sin embargo, quiere constantemente dar más vida a todo, de modo que hay que lograr forjar un genuino y verdadero interés en la persona a la que estamos ayudando sea en el negocio que sea, desde la venta de un chicle hasta una transacción millonaria.

Porque de eso se trata, de estar en armonía con la ley de la abundancia, dar más para recibir más, porque a este punto del pensamiento dar y recibir se trata del mismo concepto.

Cuando logramos entender este hecho y ser susceptibles a esto, vamos a tener en cuenta cómo damos, no sólo en transacciones, sino en cualquier acto de la vida, en cualquier actitud o pensamiento.

Esto aplica a cualquier aspecto de la vida, puede que no hagamos el mal a otra persona directamente, pero sí lo hagamos mentalmente, y en definitiva, se trata de lo mismo.

Por eso recomiendo ampliamente que cuiden sus pensamientos, hay una mente que está escuchando todo lo que pensamos y obra en función a ello.

Pensemos siempre cosas buenas sobre otras personas, esto puede ser difícil al principio por el gran condicionamiento que tenemos de chicos y por el gran bombardeo televisivo insano. Pero mientras más lo practiques, más fácil te va a resultar, lo digo por propia experiencia.

Una forma práctica de lograr esto que recomiendo, y que lo aprendí de Wayne Dyer, es enviar bendiciones silenciosas a todas las personas con las que entremos en contacto. Y si se hace esto repetidamente, ¿qué creen que sucederá?, claro que sí, como lo que damos en realidad lo estamos recibiendo, bendiciones recibiremos. Pero estas bendiciones deben ser auténticas y puras.

Al principio quizá no te salga porque nunca lo habías practicado, o quizá sea más fácil enviar bendiciones a ciertas personas como familiares, amigos y personas queridas, pero la verdadera prueba es enviar bendiciones a aquellas personas que consideremos que no son tan buenas.

Y cuando ese sentimiento forjado tras la bendición de personas que quizá no toleres, vas a poder entender el verdadero sentido de esto y así poder aprovechar de todos los beneficios que trae aparejado, tanto en salud física, mental y espiritual, como así también en nuestra salud financiera.

Espero realmente, y este realmente es auténtico y verdadero, que ésta, mi experiencia, pueda llegar a miles y miles de personas y que pueda ayudarlas de la misma manera que a mí me ayudó y más todavía.

Siento la necesidad de compartir estos conocimientos porque considero que son magníficos, son la divinidad actuando a través nuestro, es pensar como lo hace Dios, es entrar en armonía con la fuente de todo el amor que hay en el universo, y mientras más cerca estemos de esta fuente, más amor y abundancia podremos tomar de ella, que es infinita e inagotanble.

Los animo a que puedan hacerme sus consultas, o quizá quieran compartir algunas experiencias conmigo respecto a este tema o también ofrecer su punto de vista sobre el tema.

Muchas gracias por tu visita, mis más abundantes bendiciones para todos ustedes.

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