Capítulo 9 – Cómo usar la Voluntad

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En este capítulo Wallace Wattles nos enseña cómo usar la voluntad, es decir, nuestra propia fuerza física y mental. Nos recomienda ampliamente que debemos utilizarla siempre, siempre para nosotros mismos y nunca para otra persona. Es decir, debemos obligarnos a nosotros mismos a realizar las acciones que debemos llevar a cabo para lograr nuestros objetivos, más nunca obligar a otras personas por ningún medio ni a través de ninguna técnica o amenaza mental o física. Si se hace esto, sólo estaremos provocando nuestro propio fracaso.

Tampoco hay que obligar a Dios a que nos traiga cosas buenas. La frase magistral de Wallace que resume esta idea es:

Usted no tiene que obligar a Dios para que le dé cosas buenas, más de lo que tiene que usar su fuerza de voluntad para que el sol se alce al amanecer.

¿Queda bastante claro, no?

Él constantemente nos ha dado y nos da abundancia, es perjudicial para nosotros querer obligarlo a que nos acerque lo que queremos. Porque Él ya nos quiere dar toooodo lo que deseemos:

La Sustancia es amistosa con usted, y está más ansiosa por darle lo que usted quiere, que usted en conseguirlo.

Entónces, cómo usar la Voluntad

Una vez que ya hayamos estudiado todos los conceptos y los pasos necesarios para la adquisición de riquezas que Wallace enseña en su libro, sólo debemos aplicar nuestra propia voluntad a nosotros mismos, es decir, obligarnos a pensar y actuar del modo correcto, que nos traerá indefectiblemente muchas riquezas en abundancia.

Como siempre decimos, debemos formarnos la imagen mental clara de lo que queremos, y mantenerla con fe, propósito y gratitud. Y esto debemos hacerlo la mayor cantidad de tiempo que podamos, he aquí cuando se emplea la voluntad propia de manera legítima.

Debido a que la velocidad con la que recibamos nuestros deseos, está determinada por la calidad y cantidad de pensamientos acerca de lo que vivimos actualmente y de lo que queremos, y ya que esto forjará la fuerza de nuestro deseo, la claridad de nuestra imagen mental, la fe que demostremos, el propósito y la gratitud que expresemos; mientras más pensamientos buenos tengamos, más buenas imágenes impregnaremos a la sustancia, y si todos estos pensamientos son siempre los correctos, recibiremos más rápido y con más constancia más cosas buenas.

Sin embargo, esto no se puede hacer si cambiamos a cada instante de imágenes buenas a malas. Es aquí donde Wallace Wattles nos dice que empleemos nuestra voluntad para seleccionar la información que permitimos que ingrese a nuestras mentes.

Es decir, si queremos adquirir riqueza, nunca hay que ni hablar un poquito de pobreza; si queremos salud, no pensar ni un poquito en enfermedad. Debemos obligarnos a nosotros mismos a pensar siempre en la verdad que existe detrás de todas las apariencias, es decir, abundancia, salud, felicidad, amor, belleza, paz, fe, gratitud, bienestar, riquezas.

Y en virtud a esto, mientras más pensemos en cosas buenas, más impregnaremos a la sustancia de cosas buenas y debido a que ésta tiene el poder de traernos aquello a lo que le prestamos atención, más de esas cosas buenas recibiremos.

Debemos remover todo vestigio de duda que haya en nuestras mentes, llenándola de fe.

La fe y la gratitud nos acercan muy rápido a la fuente de donde provienen todas las cosas buenas.

Ponga la pobreza y todo lo relacionado con ella detrás de usted, y haga las cosas bien. ¡Hágase rico! Esa es la mejor manera como usted puede ayudar a los pobres.

Ahora bien, ¿cómo usar la voluntad para alejarse de las imágenes que no debemos ver?

Esto se logra con esfuerzo y dedicación, entendiendo realmente que sólo existen cosas buenas, abundancia, salud, riquiza, etc. Pero no entenderlo de manera superficial, sino que debemos convencernos. Y esto se hace leyendo unas cuantas veces La Ciencia de Hacerse Rico y pensando y repasando los conceptos una y otra vez hasta que nos quede en claro la verdad detrás de todas las apariencias.

Me sirvió de mucho también llevar un diario de gratitud. Yo lo hago en un procesador de texto llamado Notepad++ o también puede ser en un documento de Word. Cada mañana y cada noche, escribo tres cosas de las que estoy agradecido ese día, intentando que sean diferentes a las de los días anteriores.

Esto nos ayuda a enfocarnos en las cosas buenas que nos pasan día a día. Te recomiendo hacerlo por 21 días, ya que según estudios recientes comprobaron que éste es el plazo mínimo para que cualquier acción repetitiva, se convierta en hábito.

Otra cuestión importante es, ser conscientes de la abundancia que nos rodea, abundancia de lo que se te ocurra, viendo la inmensidad del cielo, sintiendo la abundancia de aire a nuestro alrededor, la belleza de una flor, la cantidad de árboles en un parque. Aquí tenés que poner a jugar con tu creatividad, mientras más lo hagas, más rápido te vas a acostumbrar al concepto de abundancia e infinidad de recursos y suministros.

No veas mucha televisión, ni veas imágenes de cosas no tan buenas que suceden en el mundo, de nada te sirven. Tratá de esquivarlas todo lo posible.

Personalmente veo poca tele, y cuando la veo es para ver algo divertido o educativo, no escucho radio, no leo el diario, a menos que tenga que ver con mi trabajo. Y sin embargo mi vida no sólo que sigue igual, sino que mejor, porque sólo tengo buenos pensamientos rondando mi mente.

Un último consejo, leé tantas veces como puedas el libro, estudiálo a diario, pensalo y repasá sus conceptos tantas veces como puedas, y en el momento que menos esperes, te vas a dar cuenta lo ciertas que son sus palabras.

Espero que este análisis del capítulo de cómo usar la voluntad, te haya servido realmente.

Me gustaría saber cómo les está yendo con la aplicación de su voluntad en su vida diaria, cuéntenme en un comentario.

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