Capítulo 5 – Aumentando la Vida Wallace Wattles

1 Estrella2 Estrella3 Estrella4 Estrella5 Estrella (1 Votos, Promedio: 5,00 de 5)
Cargando…

En el capítulo quinto, Aumentando la Vida Wallace Wattles dice que de la misma manera que un árbol por el simple hecho de vivir, produce miles de semillas que a su vez producirán más árboles, la sustancia sin forma que es un ente pensante y consciente, también quiere más vida para todo y para todos.

De modo que ella es totalmente amigable con nuestros proyectos, siempre y cuando queramos más vida para todo y para todos.

Es por ello que Wallace nos dice que no tenemos que estafar a nadie, no hace falta, porque cuando nosotros brindemos un producto o servicio del cual estemos seguro que dará más vida a todo aquel que lo adquiera, y que también estemos seguros que es lo mejor que podemos dar de nosotros mismos, ella nos traerá más clientes, más oportunidades de venta, más de cualquier cosa que nos haga falta, y eso se debe a que nosotros estamos dando más vida con cada transacción, y como ella quiere más vida para todo y para todos, lógicamente nos dará muchas más posibilidades de seguir haciendo miles de transacciones más porque damos más vida en cada una de ellas.

Y como hemos visto, para poder vivir más, ser más y hacer más, necesitamos del uso de cosas materiales, y como la sustancia quiere más vida y más desarrollo para todos, esto implica que es su deseo darnos cosas materiales para que nosotros podamos desarrollarnos todo lo que más podamos.

Esto quiere decir que mientras queramos cosas para utilizar en nuestro desarrollo, la sustancia nos la proveerá lo más rápido posible.

Aumentando la Vida Wallace Wattles

La Vida Buscando Vida

Lo que hace que usted  desee  tener  más  dinero  es  lo  mismo que hace  crecer  a  la  planta; es la Vida buscando  expresión más completa.

Esta frase es magnífica, nos hace ver que es perfectamente natural desear más dinero, porque con eso compraremos cosas que nos ayuden a vivir en plenitud y que a su vez, demos más vida mientras nosotros vivimos. Lo mismo que hace un árbol.

El Propósito de la Riqueza

El propósito por el cual deseamos la riqueza debe ser una conjunción entre los tres pilares para y por los que vivimos. Debemos sentir el deseo de satisfacer al cuerpo, a la mente y al alma, etc.

Debemos acudir a nuestros deseos corporales con lo mejor que le podamos ofrecer, las mejores comidas, las mejores vestimentas, la mejor vivienda.

Debemos atender a nuestros deseos mentales, aprender más, conocer más, gozar más, hacer más cosas que a nosotros nos gusten, ir de viaje, satisfacer todas las ambiciones que deseemos, etc.

Y también debemos escuchar a los deseos del alma, de amar al prójimo, ayudar, dar, etc.

Pero hay que tener mucho cuidado de no perderse en ninguno de los tres, debemos buscar el equilibrio entre todos.

Lo mejor y más noble para nosotros, para el mundo y para Dios, es dar el máximo de nosotros, es hacernos tan ricos como queramos. Y cuando lo seamos, tratar de ayudar con nuestro ejemplo, para que muchas otras personas también puedan lograrlo.

Siempre hay que recordar que somos entes creadores, de modo que todo lo que nosotros queramos lo podemos obtener directamente comunicándole nuestros deseos a la sustancia que todavía no está formada.

Esto nos hace ver que no debemos competir por lo que está creado, ni querer quitar a alguien lo que es suyo. Eso nos rebaja al nivel competitivo y el proceso creativo deja de funcionar, la certeza del método científico se pierde en ese instante.

Hay que tener muchísimo cuidado de no mirar con ojos de envidia los bienes de otra persona, porque eso nos hace caer nuevamente en el viejo pensamiento de que debemos competir por las cosas.

Nadie  que  acumule  y  quiera  acaparar  el  suministro  visible puede  impedirle conseguir lo que es de usted.

Esto es muy cierto y se debe a que lo que nosotros deseamos, lo creamos, es decir que no era de nadie, porque lo creamos nosotros, entonces toda aquella persona que ahora tenga lo que tiene, por mucho que sea, no puede impedir que nosotros tengamos lo que queramos, simplemente porque lo creamos desde la sustancia sin forma. Ni siquiera tocamos lo que es de esa persona, ni nos tiene que interesar.

Espero que te haya gustado y aún más que te haya servido para aclararte algunos temas.

Si querés hacerme alguna consulta o sugerencia, dejála en un comentario más abajo.

Gracias por tu visita!

PRÓXIMO CAPÍTULO >>

¡Suscribite a nuestro boletín y te aviso cuando escriba un nuevo artículo!

 
 
 
 
 
CompartirShare on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedInShare on Google+Email this to someonePrint this page

Dejá un comentario