La Ciencia de Hacerse Rico Audiolibro

La Ciencia de Hacerse Rico Audiolibro

En este post les traemos el libro La Ciencia de Hacerse Rico Audiolibro, para que puedas escucharlo cuantas veces quieras en el lugar que quieras.

Es una muy buena idea para llevarlo en el celular y escucharlo en esos momentos del día en que estamos esperando algo y así podemos afianzar los conocimientos que el libro imparte.

Les voy a dejar varias fuentes, la primera es de YouTube con voz femenina:

 

La segunda es de ivoox con voz masculina:

https://www.ivoox.com/ciencia-hacerse-rico-wallace-d-audios-mp3_rf_247361_1.html

Y por último el enlace para que puedan descargar el Audiolibro de La Ciencia de Hacerse Rico en MP3:

Audiolibro en Español

 

La verdad me parece muy interesante poder escuchar todos los días o la mayoría de ellos, un fragmento del Audiolibro ya que posibilita que refresquemos los conocimientos y las enseñanzas impartidas en este maravilloso libro.

Escuchar un conocimiento una y otra vez nos permite afianzarlos y a su vez nos posibilita analizar más detenidamente su contenido e ir integrando de a poco y cada vez más los conceptos que se plantean, ya que son totalmente opuestos a lo que estamos acostumbrados a utlizar, requieren que sean leídos, releídos y analizados profundamente hasta que algo en nuestro interior esté de acuerdo o resuene con el nuevo conocimiento.

Ésta es la forma que Wallace Wattles recomienda para que podamos integrar de manera correcta sus enseñanzas, porque la mente es muy insistente en seguir atada a viejos conceptos en los cuales se siente segura, pero de a poco y con práctica el nuevo conocimiento se va afianzando y se va plasmando en nuestra experiencia diaria.

No te preocupes demasiado si crees que demoras mucho tiempo en asimilar el nuevo conocimiento, a la mayoría por no decir a todos nos ha pasado y nos sigue pasando, sin embargo es un proceso natural por medio del cual se derrumban las viejas creencias limitantes y se da lugar al poder creativo del presente.

¡Espero que realmente te sirva de ayuda, gracias por tu visita! 😉

CompartirShare on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedInShare on Google+Email this to someonePrint this page

No tendréis nada de lo que pedís, ni podéis tener nada de lo que queráis

El siguiente es un extracto del libro “Conversaciones con Dios 1” de Neale Donald Walsh en el que se explica de modo magistral la relación entre la gratitud y la manifestación:

– Dios: “… Así pues, si se pide la revelación, entonces no puede darse, puesto que el acto de pedir constituye una afirmación de que aquella falta, de que no se está revelando nada de Dios.

Esta afirmación produce la experiencia, ya que vuestro pensamiento sobre algo es creador, y vuestra palabra juntos resultan magníficamente eficaces en tanto dan origen a vuestra realidad. Por lo tanto, experimentaréis que Dios no se ha revelado, ya que, si lo hubiera hecho, no se lo pediríais.”

– Donald: “¿Significa eso que no puedo pedir nada que desee? ¿Me estás diciendo que rezar por algo en realidad aleja ese algo de nosotros?”

– Dios: “Esta es una pregunta que ha sido respondida a través de los siglos, y que ha sido respondida cada vez que se ha formulado. Pero no habéis escuchado la respuesta, o no queréis creerla.

Responderé de nuevo, con palabras de hoy, en un lenguaje actual, de la siguiente manera:

No tendréis lo que pedís, ni podéis tener nada de lo que queráis. Y ello porque vuestra petición es una afirmación de vuestra creencia, y al decir que queréis una cosa únicamente sirve para producir esa experiencia concreta – la carencia – en vuestra realidad.

Por lo tanto, la oración correcta no es nunca de súplica, sino de gratitud.

Cuando dais gracias a Dios por adelantado por aquello que habéis decidido experimentar en vuestra realidad, estáis efectivamente reconociendo que eso está ahí… en efecto. La gratitud es, pues, la más poderosa afirmación dirigida a Dios; una afirmación a la que Yo habré contestado incluso antes de que me la formuléis.

Así pues, no supliquéis nunca. Antes bien, agradeced.”

– Donald: “Pero ¿qué ocurre si yo agradezco a Dios por adelantado, y luego eso no aparece nunca? Eso podría llevar al desencanto y a la amargura.”

– Dios: “La gratitud no puede utilizarse como una herramienta con la que manipular a Dios; un mecanismo con el que engañar al universo. No podéis mentiros a vosotros mismos. Vuestra mente sabe la verdad de vuestros pensamientos. Si decís ‘Gracias, Dios mío, por eso y lo otro’ y al mismo tiempo está claro que eso no está en vuestra realidad presente, estáis suponiendo que Dios es menos claro que vosotros, y, por lo tanto, produciendo esa realidad en vosotros.

Dios sabe lo que vosotros sabéis, y lo que vosotros sabéis es lo que aparece en vuestra realidad.”

– Donald: “Pero entonces ¿cómo puedo estar realmente agradecido por algo, si sé que eso no está presente?”

– Dios: “Fe. Si tienes aunque sólo sea la fe equivalente a un grano de mostaza, moverás montañas. Sabrás que eso está presente porque Yo digo que está presente; porque Yo digo que, incluso antes de que me preguntes, habré respondido; porque Yo digo, y os lo he dicho de todas las maneras concebibles, a través de cualquier maestro que me puedas mencionar, que, sea lo que sea que queráis, si lo queréis en Mi nombre así será.”

– Donald: “Sin embargo, hay tanta gente que dice que sus oraciones han quedado sin respuesta…”

– Dios: “Ninguna oración – y una oración no es más que una ferviente afirmación de lo que ya es – queda sin respuesta.

Cualquier oración – cualquier pensamiento, cualquier afirmación, cualquier sentimiento – es creador. En la medida en que sea fervientemente sostenido como una verdad, en esa misma medida, se hará manifiesto en vuestra experiencia.

Cuando se dice que una oración no ha sido respondida, lo que realmente ocurre es que el pensamiento, palabra o sentimiento sostenido de modo más ferviente ha llegado a ser operativo. Pero lo que has de saber – y ese es el secreto – es que detrás del pensamiento se halla siempre otro pensamiento – el que podríamos llamar Pensamiento Promotor -, que es el que controla el pensamiento.

Por lo tanto, si rogáis y suplicáis, parece que existe una posibilidad mucho menor de que experimentéis lo que pensáis que habéis decidido, puesto que el Pensamiento Promotor que se halla detrás de cada súplica es el de que en ese momento no tenéis lo que deseáis. Ese Pensamiento Promotor se convierte en vuestra realidad.

El único Pensamiento Promotor que puede ignorar este pensamiento es uno fundado en la fe en que Dios concederá cualquier cosa que se le pida, sin falta. Algunas personas poseen este tipo de fe, pero muy pocas.

El proceso de oración resulta mucho más fácil cuando, en lugar de creer que Dios siempre dirá ‘sí’ a cada petición, se comprende intuitivamente que la propia petición no es necesaria. Entonces la oración se convierte en una plegaria de acción de gracias. No es en absoluto una petición, sino una afirmación de gratitud por lo que ya es.”

 

Comentarios

Gracias a este diálogo podemos entender un poco más el proceso de la gratitud al que Wallace hace referencia y el por qué de su funcionamiento.

Éste decía que había que practicar una sincera y profunda gratitud hasta que podamos forjar una sólida fe en que en el presente tenemos todo lo que necesitamos justamente porque lo estamos creando a través del pensamiento promotor.

Esto se puede entender mejor si logramos ver que podemos agradecer el hecho de que somos creadores de nuestra experiencia presente, entonces somos responsables de la misma, y al ser responsable, podemos cambiarla.

Este hecho de poder cambiarla sumado al entendimiento de que pidiendo no vamos a obtener la abundancia que deseamos crear, sino a través del agradecimiento, pueden constituir una sólida base de fe, y con la práctica ésta se hará más fuerte.

Éste es uno de los motivos por los cuales siempre recomiendo que la fuente de la abundancia es la conciencia de abundancia y ésta se puede forjar a través del verdadero entendimiento de lo que se plantea anteriormente (por medio de un análisis honesto y a conciencia) y a través del ejercicio de una profunda y sincera gratitud hacia el poder creador que llevamos dentro como así también por el hecho mismo de que se nos fue dado este poder.

Algunos ejemplos que utilizo son:

“Gracias que puedo sentir abundancia, puesto que lo Soy”.

“Gracias que puedo sentir amor, puesto que lo Soy”.

“Gracias que puedo sentir alegría, puesto que lo Soy”.

“Gracias que puedo sentir paz, puesto que lo Soy”.

“Gracias que puedo sentir plenitud, puesto que lo Soy”.

Obviamente ustedes podrán analizar otro tipo de afirmación que resuene con su interior.

Espero sinceramente que les sea de mucha utilidad este post. 😉

CompartirShare on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedInShare on Google+Email this to someonePrint this page

Abundancia Interna

Abundancia Interna

La abundancia interna es un factor clave a la hora de experimentar la abundancia externa en forma de riquezas materiales. Todo comienza dentro.
Lo que sucede fuera es sólo un reflejo del estado interno.
La causa siempre es interna, lo que llega desde afuera es el efecto.
De modo que si nos llega mucho dinero, es porque internamente somos abundantes.

¿Cómo ser abundantes?

Ya lo somos, mejor dicho, somos la abundancia propiamente dicha, sólo que no lo sabemos, o en otras palabras, vemos que las situaciones externas como el dinero, lujos, etc, no nos reflejan abundancia.
Justamente las situaciones externas no reflejan abundancia porque lo externo es una copia de lo interno.
No hay otra causa que no sea esta.
 

¿Cómo darnos cuenta que ya somos abundancia?

Practicar todos los días ver todo lo que se nos está dando en este momento sin siquiera tengamos que pagar por ello.
Se comienza con las cuestiones naturales más obvias pero que siempre pasamos, como la abundancia del sol, del aire, de tierra, de arena, de agua, de sonidos.
Parece extraño pero simplemente haciendo esto, internamente aunque no seamos muy conscientes de ello, se comienza a despertar un sentido que se puede expresar más o menos así: “Es cierto, estoy rodeado de muchas cosas, hay muchísima cantidad de cosas a mi alrededor, el aire no se acaba, el sol emite inmensa cantidad de luz, hay incontable cantidad de estrellas, millones de gotas de agua caen cuando llueve”.
Ese sentido de “mucha cantidad” se despierta, y cada vez es más fácil notarlo, y por lo anteriormente dicho, la situación exterior comienza a reflejar la situación interior, es decir, mucha cantidad de todo, abundancia, “estoy recibiendo mucho más de lo que creía”.
La queja por la falta disminuye y el agradecimiento por lo que hay ahora se incrementa.
Si uno siente la abundancia interna, el mundo externo tratará de justificar este hecho.
Practicarlo no cuesta nada y da muchos beneficios de los cuales nunca te hubieras imaginado.
🙂
CompartirShare on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedInShare on Google+Email this to someonePrint this page

Interno y externo conectados

Interno y externo conectados

Los sonidos parece que viniera de afuera, pero los siento dentro de mí, lo que veo parece fuera, pero lo siento dentro de mí, lo que huelo parece que viene de fuera de mi cuerpo, pero lo siento en mi mente.
Podríamos decir que todo sucede (se siente) en la mente.
Si todo sucede en mi mente, las apariencias de la experiencia física externa se reflejan o las siento dentro de mí.
 
De este modo, lo “externo” y lo “interno” se relacionan, si se relacionan están conectados, si están conectados podríamos hablar de que son lo mismo, lo que sucede en uno sucede en el otro.
 
Entonces podríamos hablar de una sola realidad (ya que al fin están conectadas y se reflejan), y la realidad más primordial en ese caso es la interna, porque la tenemos “más cerca”, es más inmediata por llamarla de alguna manera. Por ejemplo, si cierro los ojos y pienso en algo, esa imagen mental no está determinada por la forma física externa, por tanto el interno es menos dependiente que el externo.
 
Si lo que siento dentro de mí es independiente de la forma física “real”, entonces es más fundamental sentir la sensación, experimentarla, entonces puede que la misma experiencia tome forma física, o se refleje en lo exterior y tome forma más sólida que la forma de la imaginación.
 
Sin embargo esto es irrelevante ya que la experimentación primordial en la mente ya sucedió, de modo que el deseo que motivó la imaginación fue satisfecho.
 
Si se logra vivir la experiencia en la mente, es muy probable que tome forma física, si dicha forma es conveniente para toda forma de vida, o que de más vida para todos y menos para ninguna. Y si no toma forma física concreta no habría tristeza ni apego porque el deseo ya fue satisfecho a nivel mental.
 
En ese sentido la experiencia mental vivida (si es “vivida” plenamente) en la imaginación satisfará del mismo modo que la experiencia vivida en la “realidad”.
 
Lo complicado de esto puede ser darse cuenta que lo que sucede “fuera” lo sentimos “dentro”, basta con cerrar los ojos y prestar atención a los sonidos y darse cuenta de la irrelevancia de la causa o la fuente del sonido que siento, porque lo importante es lo que sienta dentro.
Lo que percibo como una cosa u objeto fuera de mí, es una idea dentro de mi mente.
Es decir, independientemente de la fuente del sonido, igualmente lo siento en mí. Enfocarse en este hecho.
CompartirShare on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedInShare on Google+Email this to someonePrint this page

Ejercitar la Gratitud

Ejercitar la #Gratitud sincera como propone Wallace, tiene como finalidad que nos demos cuenta de todos los dones y bienes que ya hemos recibido.
Pero la gratitud a la que Wattles se refiere no es superficial ni intelectual, sino que es algo más profundo.
Recomiendo que en lugar de decir o pensar en gracias sólo por hacerlo, se investigue la profundidad que esta palabra implica en nuestra vida.
Esto nos hace dar cuenta que continuamente estamos pidiendo lo que nos falta y no agradeciendo lo que ya tenemos.
El camino más rápido a la riqueza material es la riqueza interior.
Y la riqueza interior es un sentido de abundancia, de paz, de “ya lo tengo todo”.
Este sentido está en nosotros, sólo que dormido.
El despertar de ese sentido es el que trae verdadera abundancia exterior.
Y para despertarlo debemos ser conscientes de todo lo que se nos da continuamente sin que siquiera lo pidamos.
Una herramienta para ello es la SINCERA Y PROFUNDA gratitud hacia lo que es y hay AHORA.
CompartirShare on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedInShare on Google+Email this to someonePrint this page

Ser Conscientes de la Abundancia Presente

#Ser #Conscientes de la abundancia/riqueza de este momento, independientemente del contenido de la billetera, es notar la cantidad de cosas que estamos recibiendo sin darnos cuenta y sin siquiera haberlo pedido, luz solar, aire, lluvia, tierra, árboles, pájaros, césped, etc, etc.
Recibir esto sin siquiera haber hecho algo para merecerlo, es un gran motivador de gratitud.
Notar la inmensa cantidad de dones que estamos recibiendo, nos hace ver que somos más abundantes de lo que creíamos.
Esto comienza a despertar el sentido de abundancia interior, del que todos tenemos derechos por naturaleza.
Esto es una fuente inmensa de gratitud y gozo, alineamos nuestro ser con Dios, entramos en un espacio de #Paz, y paulatinamente comenzaremos a recibir más y más dones, tanto tangibles como intangibles, de la manera más natural y sin esfuerzo.
Porque la riqueza material, la verdadera riqueza llena de dicha, paz y goce, viene de un estado interno de abundancia y armonía con el presente.
CompartirShare on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedInShare on Google+Email this to someonePrint this page

Abundancia

Abundancia

DAR = “Merezco más”.
La acción de dar, cualquier cosa, ya sea una cosa o un simple “Gracias” implica el reconocimiento (que puede ser inconsciente, o sea que sepas esto o no es independiente, funciona igual) que merecemos más, cuando decimos que merecemos más, más llegará.

Por eso pensar o decir SIN PRISA la frase:

“DOY GRACIAS por toda la ABUNDANCIA que PERCIBO AQUÍ Y AHORA” .

E inmediatamente percibir que la cantidad de aire que estamos respirando en este momento es inagotable (o sea infinitamente abundante), tratar de imaginar cuánta agua hay en el mar o cuántos granos de arena hay en el planeta, o cualquier ejemplo de abundancia que se te ocurra, nos permite ver que en realidad la vida es abundante, es rica naturalmente, y si nosotros somos parte de la misma naturaleza, debemos ser ricos también.

Pero tratar de entender intelectualmente que somos abundantes, es casi imposible, hay que sentirlo.

Conforme se practique esta técnica, se va despertando en nosotros, un sentimiento interno de abundancia y éste reconocimiento interno de abundancia o riqueza, ES lo que verdaderamente hace que llegue externamente.

Es decir, primero debemos percibirla exteriormente, para despertar la que ya tenemos en nuestro interior y como el exterior es un mero reflejo de lo que hay en nuestro interior, si hay más riqueza en el interior, más riqueza habrá en el exterior o sea en nuestras billeteras jajaja.

CompartirShare on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedInShare on Google+Email this to someonePrint this page

Gracias

¡Gracias!

Gracias porque puedo disfrutar de la abundancia material que me rodea sin apego aquí y ahora.
Gracias porque puedo disfrutar de administrar mi fortuna.
Gracias porque puedo disfrutar de administrar más de $ 200.000 por mes.
Gracias porque puedo disfrutar de ayudar a muchas personas.
Gracias porque puedo apreciar mi fortuna sin apego.

Si uno no puede ver la abundancia que hay dentro de uno mismo no puede atraerla.
La riqueza se atrae primero viéndola dentro de nosotros.
No podemos atraer lo que no hay dentro nuestro.
Una de las formas de verla dentro nuestro es dando las gracias.

Explicaciones del funcionamiento de la gratitud para atraer abundancia

CompartirShare on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedInShare on Google+Email this to someonePrint this page

La Gratitud como fuerza de acción

Cuando Wallace habla de gratitud y de dar más vida o más a alguien de lo que se espera recibir, se está refiriendo al hecho de que debemos de dejar de lado nuestros pequeños intereses y comenzar a pensar en los demás. Cuando damos algo sin esperar algo a cambio, estamos haciendo uso del poder más grande que existe en el universo. Cuando damos las gracias estamos apreciando todo aquello que tenemos, sin esperar una retribución.

Éste tipo de gratitud es inmensamente poderosa, porque estamos ofreciendo algo sin querer algo. Es la plena utilización del Poder Creativo sin poner al medio la competencia, porque simplemente estamos agradeciendo, estamos dando algo al mundo, estamos haciendo uso de una energía, la estamos enfocando en algo, y por la ley de acción y reacción, cuando damos algo, o sea gratitud, a alguien o a algo tiene que retornarle.

Puede que si damos las gracias no nos venga de inmediato la respuesta, pero como es un acción a alguien o a algo debe llegarle la reacción.

¿Qué sucedería si cada vez que damos las gracias a alguien recibe algo bueno aunque sea del otro lado del planeta?

¿Existe esa posibilidad? Puede que nadie tenga la respuesta. Sin embargo no perdemos nada con intentarlo y si ganamos algo: DAR.

Bien sabemos los estudiosos de la Ciencia de Wallace, que cada vez que damos algo de manera altruista, estamos aportando algo y estamos dando más vida, estamos actuando tal como lo hace la sustancia, por ende nos ponemos en armonía con ella, entramos en un verdadero contacto con la fuente de toda la verdadera abundancia, y por ende nos llegará más de lo mismo, más abundancia.

Para recibir debemos dar. Ésta es una frase que podríamos considerar contradictoria, porque si damos algo es medio complicado recibir más, o al menos eso es lo que piensa la mente, la mente que desea competir, la mente liderada por el ego. Pero la mente creativa, sabe perfectamente que dicha frase es totalmente cierta y que tiene mucho sentido. Si uno puede ser capaz de liberar la energía de la gratitud, o sea de dar algo al Universo, al planeta, a otra persona, nos lo estamos dando a nosotros mismos, y el dar mismos nos libera de la prisión propia del ego, por lo que nos libera a recibir toda la abundancia que está al frente nuestro, pero que la opacidad de nuestra visión nos impide ver.

Aquella mente que pueda verdaderamente pensar en términos de ayudar a sus semejantes, es capaz de percibir y por tanto recibir las abundancias del mundo.

La mente libre de las ataduras del falso ego, es capaz de contribuir verdaderamente y es capaz de disfrutar verdaderamente de las cosas sin estar atadas a ellas.

Poseer muchas cosas materiales no tiene nada de malo, el problema se da cuando las cosas materiales comienzan a poseerte a vos.

Quien verdaderamente pueda dar sin esperar nada a cambio, en ese instante se abre o acepta más capacidades para seguir dando.

Quien da sinceramente, más cosas (o no cosas, como sabiduría o gratitud por ejemplo) va a adquirir mucho más para que pueda seguir dando o compartiendo.

CompartirShare on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedInShare on Google+Email this to someonePrint this page